jueves, 18 de marzo de 2010

Catarsis

Miénteme. 

Envenéname con palabras vacías de contenido pero llenas de significado. Embelesa mi alma con tu aliento perfumado de azufre y canela. Hazme temblar, aúllar... de gozo o de dolor, me es indiferente, pero hazme sentir. 

Dime que estás aquí. Dime que siempre estarás a  mi lado. Que nunca me harás daño. Ya sé que es mentira pero hoy creeré todo lo que me digas. Haré todo lo que me pidas. 


Dime que conoces el camino a ese mundo ficticio donde los castillos están construidos con sueños y en los ríos las ilusiones nadan libres de cualquier atadura material. Guíame hasta allí, por favor. No me importa si al final me abandonas en mitad del camino mientras me agarres de la mano hasta ese momento. 

Abrázame. No me sueltes o caeré por este precipicio que me rodea. Tira de mí y hazme volar. Sé que puedes. Extendamos nuestras alas y subamos tan alto que la cordillera de nuestros miedos parezca una simple colina.

Atrápame en tu fina red de seda. Atáme con las cadenas de tus acciones y tus deseos. Enciérrame en los más produndo de tu ser. 

Bésame.

Miénteme y dime que por fin te encontré. 

miércoles, 24 de febrero de 2010

Eternamente perseguidos.

Corre. No desfallezcas, porque si lo haces desearás estar muerto.

Atraviesas el oscuro bosque de la incetidumbre, a ciegas. Tus piernas no dan más de sí y tus pulmones, inflamados en llamas debido al frío, te transmiten las quejas de tu organismo en forma de un agónico silbido. Viajas sólo y por ello nadie puede apreciar tu titánico esfuerzo. Quizás sea mejor así pues si falleces lo harás en la dignidad de la solitud.

Los lobos te acechan. Esperan, deseosos, tu caída para hincar sus afilados colmillos en tus temblorosas y pálidas carnes. Desgarrarán tu piel y arrancarán tu musculatura para saciar su enorme apetito y el de su progenie. 

Si tienes suerte tu muerte será rápida y no sentirás cómo se derraman tus vísceras por el suelo escarchado. Pero si el sino así lo quiere y logras sobrevivir a los cánidos, todavía estarás consciente cuando lleguen los funestos buitres. 

No grites, nadie te oirá. Sólo arrepiéntete de no haber dado la talla.



lunes, 22 de febrero de 2010

Todo llegará... algún día.

Porque en algún momento ocurrirá algo que cambie radicalmente el curso de tu vida....

Sólo espera



martes, 9 de febrero de 2010

Compleméntame

¿Por qué existen los complementarios? ¿Por qué sentimos esa necesidad de calificar un concepto como contrario de otro?

Quizás sea por nuestro afán de autodeterminación. Nuestro deseo de definirnos, fingir que sabemos quién somos, qué somos.

Pero quiero más, yo quiero más....

La única razón por lo que existen los opuestos es para diferenciarnos de ellos. Somos lo no-malo, lo no-bajo... Dentro de esa de esa realidad ficticia en que todo está etiquetado y es conocido nos sentimos seguros, apartados de la peligrosa espontaneidad de la vida.

No puedo vivir sin tí, no hay manera.....

Reconozco que yo también me siento a salvo dentro de la rigidez de esa telaraña conceptual. Al fin y al cabo, ¿qué sería de la luz sin la oscuridad?

No puedo estar sin tí, no hay manera.....

viernes, 8 de enero de 2010

Sobre lo común de la diferencia.

Hoy, durante las clases, no he podido evitar escuchar un retazo de la conversación que mantenían dos compañeros sentados detrás mío. Uno de ellos hablaba sobre sus intentos por ser diferente, por salirse de las convenciones sociales más extendidas. 

Su tono de voz me dio a entender que tales esfuerzos eran algo totalmente voluntario (y hecho a propósito), a pesar de que, cuando su interlocutora le reprochó ese hecho, se apresuró a aclarar que la música que escuchaba, su modo de vestir, de comportarse... eran fruto de sus preferencias personales y que lo inusual de las mismas era sólo casualidad. Yo (oído avizor) no le creí.

No sé si será una impresión mía o quizás un hecho demostrable, pero encuentro que cada vez más gente intenta separarse de lo convencional para adentrarse en las llamativas sendas de LO DIFERENTE. Niños que se rebelan contra los padres, jóvenes que se niegan a cumplir las normas, ancianos que desean vestir como si tuviesen treinta años... cualquier edad es buena para demostrar su individualismo y sus deseos de romper con lo preestablecido a cualquier precio (aunque en algunos caso se la pérdida de la dignidad). 

Pero con cada nuevo adepto, el culto a la diferencia pierde un poco de su trasgresión, de su esencia. La diferencia es cada vez menos diferente. 

Quizás esta corriente siga consiguiendo seguidores hasta que los antes considerados "normales" pasen a ser los "bichos raros". Quizás este proceso se detenga y se invierta hasta que todos alcancemos una total uniformización. O quizás, puestos a conjeturar, una zanahoria gigante venida de un lejano planeta nos enseñe a todos a mostrarnos tal y como somos en realidad, sin máscaras ni edulcorantes. 

Al final, sólo nuestro espíritu marcará la diferencia.

martes, 8 de diciembre de 2009

Reflexión

¿Por qué?

Miras al presente y analizas tus circunstancias, tu situación.

Miras al pasado y observas todas aquellas pequeñas o grandes decisiones que te han convertido en quien eres, te guste o no. Intentas recordar por qué tomaste aquel camino y no otro, por qué rompiste aquella relación e iniciaste aquella otra; pero el tiempo ha seguido con su inexorable transcurrir y las razones están borrosas, bloqueadas tras una capa de recuerdos superfluos.

Intentas ponerte en tu situación de aquel entonces, pero no puedes. Eres diferente. Has cambiado.

Tan solo te queda seguir con tu caminar. Tomar nuevas decisiones y esforzarte para que en un futuro, cuando vuelvas a realizarte esta pregunta, mires hacia el presente con orgullo y al pasado con satisfacción.


domingo, 6 de diciembre de 2009

La caída del guerrero


Y sus manos se cubrieron de sangre.

Aunque aquella vez provenía de una herida grabada en su propio pecho.

Elevó la mirada para contemplar el recocijo sádico en el rostro de su verdugo.

Fue entonces cuando la espada cayó sobre él.